La tarde del 12 de marzo de 2026 se publicó en redes sociales un vídeo donde las aguas del volcán Quilotoa generaban fuertes olas. Este oleaje sacudía de manera brusca los botes atracados en el muelle. El vídeo se viralizó rápidamente causando incertidumbre, pues se presumía que podría tratarse de un fenómeno asociado a la actividad volcánica en el Quilotoa.
El Ministerio del Ambiente publicó un comunicado, aclarando que el oleaje había sido provocado por un deslizamiento en la cara sur-este del volcán. El Instituto Geofísico envió una misión técnica a la zona, el día 13 de marzo con el fin de medir los gases liberados a través del agua, la temperatura y cartografiar la cicatriz dejada por el deslizamiento. En estas mediciones no se detectaron anomalías.
También se realizaron sobrevuelos con dron para el mapeo de la morfología de la caldera y de la zona del deslizamiento. De este modo los técnicos corroboraron que la causa del oleaje fue un pequeño deslizamiento que tenía un área de 150 x 50 metros y un volumen estimado de 20 mil metros cúbicos.
Otra misión se dirigió a la zona de Quilotoa entre el 16 al 18 de marzo con el objetivo de realizar un mapeo más completo de las emisiones de CO2 proveniente de la laguna. Los técnicos realizaron una campaña de medición de CO2 gracias a la colaboración del CTC Quilotoa. Como resultado se obtuvo un total de 93 mediciones individuales, que permitieron calcular un flujo total de 248 t/día (un valor bajo comparado con las últimas mediciones del año 2025).
Esta misión incluyó además una revisión de las fuentes termales periféricas del volcán Quilotoa, donde se visitaron las zonas de Kunun Yaku, Casa Quemada, Padre Rumi y Cashapata. En todas ellas, se llevó a cabo la medición de parámetros físico-químicos y el muestreo de aguas. Estas muestras están siendo analizadas en los laboratorios del Centro de Investigación y Control Ambiental de la Politécnica Nacional (CICAM) donde se llevará a cabo la determinación de elementos mayoritarios.
Finalmente, un tercer equipo técnico realizó la búsqueda de sitio e instalación temporal de dos estaciones sísmicas en el flanco Sureste y Norte de la caldera con el objetivo de robustecer la red de vigilancia y así mejorar las capacidades de vigilancia instrumental del IG-EPN en la zona.
Todas las observaciones realizadas durante estas campañas fueron compiladas en un Informe Especial publicado el 24 de marzo del 2026, en este informe se descarta que exista una relación entre este oleaje y algún incremento en la actividad del volcán y, al contrario, destaca que las emisiones de gas desde la laguna permanecen en niveles bajos. Pueden revisar el informe en el siguiente enlace: https://informes.igepn.edu.ec/igepn-registro-web/pages/public/InformeGenerado.jsf?directorio=35918
D. Sierra, S. Hidalgo, M. Almeida, H. Calderón, E. Telenchana, C. Viracucha, F. Vasconez, E. Rodríguez, D. Acosta
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional